La ciudad de Lebu esta cumpliendo su 164 aniversario de su fundación 08 de octubre 1862. Para saludar este aniversario, compartimos escrito publicado en diario El Sur a principio de los años 80 por su corresponsal de la época, el conocido profesor lebulense Roberto Ortiz, quien nos describe acerca de la belleza paisajista de la capital de nuestra provincia de Arauco.
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LEBU: UN PARAISO DE BELLEZA NATURAL Sin lugar a duda la ciudad de Lebu, capital de la provincia de Arauco, posee un marco natural de singular belleza. Ubicado a orillas del río de su nombre, con casi todas sus calles pavimentadas, ofrece a los turistas y a los vecinos de toda la zona la oportunidad de pasar unas vacaciones realmente inolvidables. En efecto, sus playas. sus diferentes paseos. sus lugares campestres, permiten al veraneante seleccionar un punto cada día donde dejar pasar las horas dentro de un maro exuberante, favoreciendo una total relajación. Quien llegue alguna vez al puerto de Lebu, 'una perla en el sur...". como dice la canción de René Rojas, que le identifica, ya no podrá olvidarlo jamás, y ello porque impacta su tranquilidad, su clima, su gente y, sobre todo, su paisaje. Subir al "Cerro La Cruz y visitar El Mirador, sin costo alguno, observamos una vista panorámica de Lebu que llena de admiración al turista más exigente. Allá, al frente se ve la extensa Playa. Grande, que se prolonga por varios kilómetros: a su derecha, los Cerros de "Millaneco" bajo los cuales se esconden las Cuevas históricas cuya, vista, nos traslada con la imaginación, a las novelas de aventuras de la juventud. A su izquierda se extiende el ancho mar cuyas aguas. "siempre inquietas, se arremolinan en torno a las rocas dando origen a millones de pequeños arco iris al recibir la suave caricia de los rayos solares... Siempre hacia el Oeste vemos las cumbres del Cerro de La Amalia, en cuyo seno se encierra todo un pasado glorioso del esplendor minero: allí también se levantan las Torres de Televisión Nacional y Canal 13. Siempre observando desde El Mirador del cerro La Cruz, a nuestros pies se extiende la ciudad de Lebu, con sus modestas casitas de mineros, sembradas falda abajo, hasta llegar al plano que se abre a lo largo y a lo ancho, a través de una veintena de calles simétricamente trazadas. Allí están la calle Pérez; la principal de la ciudad, que recuerda a don José Joaquín, y la calle Saavedra, en homenaje al fundador, Cornelio Saavedra. Entre ellas nos encontramos con la Plaza de Armas, que lleva el nombre de Vicuña Mackena, cuya belleza la coloca entre las primeras de la zona. MAS ALLA DEL RIO Atravesando el río Lebu, ya sea en lancha, en bote o caminando por el majestuoso puente obra del Gral. Ibáñez en su primera administración—tenemos ante nosotros varias alternativas. Si lo hemos hecho por vía fluvial, entonces ya llegamos al comienzo de la extensa playa grande a través de la cual podemos caminar. Pero, si usamos el puente, las alternativas se multiplican con hermosas y atractivas posibilidades; la izquierda de su salida tenernos la vía directa, a lo largo de la antigua islita que, desde el tiempo del exgobernador de Carabineros, Gastón Elgueta. se transformó en "península" y quedó unida al continente, por la que. en vehículo o a pie, se llega en pocos minutos a la refrescante playa. Pero, si tenemos más tiempo de que disponer —y medio de locomoción— entonces podemos dirigirnos directamente a la playa de Millaneco, el sector de moda, a la que llegaremos luego de recorrer parte —muy pequeña, de sólo unos minutos- del camino a la costa. El primer contacto con el mar llega, cuya vista, a pocos metros, augura horas de paz y tranquilidad. Luego de atravesar las hermosas y enormes "Cuevas del Pirata'', en un minuto. ya hemos llegado. Para qué decir que la belleza del lugar, lo privado de la pequeña playa y lo acogedor del ambiente en general, predisponen a pasar momentos u horas de paradisíaca relajación, tan necesarios al hombre moderno. A propósito de la Playa de Millaneco, este lugar no siempre gozó de tanta atracción de los vecinos, como ahora, y ello se debe a que la Municipalidad de Lebu —con visión de futuro— se ha estado preocupando de ella, de modo de dotarla de todas les comodidades que las finanzas municipales lo permitan. Desde luego, dicha playa cuenta, con vigilancia permanente, es decir, que siempre habrá quien imponga el orden y el respeto. Además, se ha contratado un par de “Salvavidas" a fin de que haya personal preparado para hacer frente a cualquier emergencia. Y a propósito: un grupo de jóvenes conversaba animadamente con un Carabinero de dicha institución. De pronto la situación cambió inesperadamente. Un pequeño. que segundos antes se encontraba jugando inocentemente, se había ido internando en las aguas sin darse cuenta del peligro que corría. Cuando él niño fue azotado por las olas y su vida estaba en serio riesgo, el carabinero -sin pensarlo dos veces y sin atinar a desprenderse de sus ropas porque no había tiempo para ello- se lanzó a la corriente y, en un esfuerzo desesperado, llego hasta el niño y lo deslizo hasta la arena, sano y salvo. MILLANECO Playa Millaneco: los adelantos que en ella permiten gozar de su belleza. Para quienes necesitan alguna protección contra los ardientes rayos del sol, se han colocado quitasoles de madera con techo de "totora" que dan una sombra inapreciable. Como en dicho sector corre una pequeña vertiente. se han colocado algunas letrinas. Asimismo, se cuenta con pequeñas "casetas" para vestirse, o desvestirse, según el caso. Volviendo atrás. a la izquierda de la salida del puente teníamos la posibilidad de dirigirnos hacia la playa. Si en cambio, nos dirigimos a la derecha. podemos hacer un paseo por la orilla norte del río que nos permitirá llegar a lugares en los cuales podremos "acampar" por horas. Y a propósito del río, él nos ofrece una serie de posibilidades, tanto como para organizar agradables paseos en bote que nos llevarán a lo largo de kilómetros en medio de un marco de exuberante naturaleza, como para poner en práctica nuestros conocimientos relacionados con la pesca, cuya actividad es posible practicarla por tiempo indefinido. Al sur de la ciudad de Lebu, vale decir, subiendo por el Cerro Camarón que, visto desde el mar semeja —guardando las proporciones— un pequeño Valparaíso, por la población que ha levantado allí sus pequeñas casas, en pocos minutos llegamos al sector de Santa Fe, de gran significado en el devenir carbonífero de la zona, pasando el cual llegaremos a una playa. la de, Boca Ripley de una extensión realmente extraordinaria. Es tan grande —o más— que la que comúnmente se denomina Playa Grande, pero, mientras ésta se extiende de Sur a Norte, esta lo hace de Este a Oeste, prolongándose en forma indefinida. Otra particularidad que tiene esta playa es la que, en días claros, es posible divisar -a lo lejos - mirando hacia el Sureste, la legendaria Isla Mocha. Para terminar, recordemos que para llegar —o salir— de Lebu, aunque ya no tenemos la posibilidad de contar con el Ferrocarril. —fue suspendido hace años— tenemos, en cambio, diversas empresas de buses, como Flecha Verde. que corre directamente a Santiago o Boitano, Arauco, Thieler, que permiten llegar o salir de Le-bu cada hora, en forma directa. Tal es, en forma muy breve. la invitación que EL SUR hace de "Veranear", gozando de las delicias del panorama lebulense..., (R. Ortiz, corresponsal) |
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